Ermita

Ermita San Pedro

📍 Arucas, Las Palmas

Datos de Ermita San Pedro

TipoErmita
MunicipioArucas (Las Palmas, Arucas)
Horario de misaNo lo tenemos. ¿Lo conoces? Envíanoslo
TitularSantos Pedro y Pablo · festividad el 29 de junio
Coordenadas28.08111, -15.67155

¿Algún dato es incorrecto? Avísanos · ¿Eres el párroco o responsable del templo? Actualiza la ficha

Cómo llegar a Ermita San Pedro

Arucas (Las Palmas). Abrir ruta en Google Maps · Apple Maps

Sobre Ermita San Pedro

Ubicada en la Calle Alfredo Martín Reyes, en el municipio de Arucas, la Ermita San Pedro se presenta como un punto de interés singular, no solo por su valor arquitectónico y espiritual, sino por su peculiar emplazamiento. Se encuentra justo en la entrada de una de las instituciones más famosas de Gran Canaria, las Destilerías Arehucas, donde la tranquilidad que se respira en su entorno inmediato es un contrapunto bienvenido al bullicio de la popular destilería. Para los visitantes de la fábrica, supone un hallazgo inesperado, un pequeño tesoro cultural que añade valor a su excursión.

La historia de la Ermita San Pedro está intrínsecamente ligada al desarrollo económico y social de Arucas. Desde el siglo XVI, la zona conocida como la «Villa de Arriba», que corresponde al actual Lomo de San Pedro, fue un núcleo económico importante gracias a los ingenios azucareros. Fue en este contexto, alrededor de 1525, cuando Juan Mansel, un comerciante que había adquirido uno de los ingenios, mandó a construir una ermita bajo la advocación de San Pedro Apóstol.

La estructura que se observa hoy no es la original del siglo XVI, sino una reconstrucción posterior, del siglo XX, que mantiene el espíritu del lugar. Su propiedad y gestión están vinculadas a la propia destilería, que nació en 1884 como la «Fábrica de San Pedro». Este hecho es fundamental para comprender su funcionamiento actual: la ermita opera más como una capilla privada de la empresa que como una parroquia pública integrada en el circuito diocesano.

El principal punto a favor de la Ermita San Pedro es su estética y el ambiente que la rodea. Su fachada bien cuidada, con elementos tradicionales de la arquitectura religiosa canaria, la convierte en un lugar fotogénico. La tranquilidad que se respira en su entorno inmediato es un contrapunto bienvenido al bullicio de la popular destilería. Para los visitantes de la fábrica, supone un hallazgo inesperado, un pequeño tesoro cultural que añade valor a su excursión.

La valoración de 5 estrellas por parte de sus visitantes, aunque basada en un número reducido de opiniones, refleja una experiencia muy positiva. Se destaca su belleza y el hecho de que sea un lugar que sorprende. Esta percepción de «joya escondida» es parte de su atractivo, permitiendo una conexión más íntima y personal con el lugar, lejos de las masificaciones de otros puntos turísticos.

Sin embargo, la búsqueda de horarios de misas en la Ermita San Pedro puede ser un desafío. La principal consulta de fieles y visitantes interesados en el culto suele ser sobre los horarios de misas, pero encontrar esta información es una tarea prácticamente imposible a través de los canales habituales. No existen publicaciones online ni en la web de la Diócesis de Canarias ni en portales especializados en Iglesias y Horarios de Misas que detallen un programa regular de celebraciones.

Para aquellos decididos a buscar misas en la Ermita San Pedro, la recomendación es abandonar la búsqueda online y optar por un contacto más directo. Las posibles vías para obtener información serían preguntar directamente en Destilerías Arehucas o contactar con la Parroquia Matriz de San Juan Bautista de Arucas. Es importante gestionar las expectativas y entender que lo más probable es que la ermita no ofrezca misas de forma regular y abierta al público como lo haría una parroquia convencional.

En definitiva, la Ermita San Pedro en Arucas es un lugar con dos caras. Por un lado, es un rincón arquitectónico y espiritual de gran belleza, valorado muy positivamente por quienes lo descubren. Su ubicación junto a un gigante turístico como la Destilería Arehucas le confiere un carácter único, ofreciendo un contraste fascinante entre lo industrial y lo sagrado, lo bullicioso y lo sereno.

Por otro lado, desde una perspectiva funcional para el feligrés, presenta una barrera informativa insalvable en lo que respecta a los horarios de misas. Su naturaleza privada la aleja del circuito litúrgico público, convirtiéndola más en un monumento para ser admirado que en un templo para la práctica religiosa regular. Quien la visite debe hacerlo con la mentalidad de apreciar su valor histórico y estético, y no con la expectativa de encontrar una iglesia con un calendario de servicios activo y accesible.