Datos de Ermita de barredo
| Tipo | Ermita |
| Municipio | Barredo (Asturias, Asturias) |
| Horario de misa | No lo tenemos. ¿Lo conoces? Envíanoslo |
| Coordenadas | 42.52439, -7.44534 |
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Cómo llegar a Ermita de barredo
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Sobre Ermita de barredo
La Ermita de Barredo: Historia, Arquitectura y Experiencia del Visitante
Ubicada en el paraje rural de Barredo, dentro de la parroquia de Leces y a unos 7 kilómetros de Ribadesella, se encuentra una pequeña construcción religiosa que atesora siglos de historia local. Conocida oficialmente como la Ermita de San Antonio, los vecinos y conocedores de la zona se refieren a ella popularmente como la capilla de Santa Rita de Cassia. Este templo representa un ejemplo característico de la arquitectura religiosa popular asturiana, un punto de interés para quienes buscan conectar con el patrimonio histórico y cultural de la región.
La historia de la ermita es profunda y se remonta al siglo XVII. Fue en el año 1666 cuando los vecinos del lugar eligieron erigir una capilla dedicada a San Antonio. Sin embargo, el edificio que se puede contemplar hoy no es el original. Aquella primera construcción sucumbió al paso del tiempo, quedando en estado de ruina durante el siglo XVIII. La comunidad local, demostrando su devoción y apego al lugar, acometió la tarea de reedificarla. La estructura actual data del año 1783, fecha que se encuentra grabada en su fachada principal, sirviendo como un testimonio pétreo de su renacimiento.
Arquitectónicamente, la ermita responde a un diseño sencillo pero bien definido, compuesto por tres cuerpos diferenciados que son fácilmente identificables: un pórtico de entrada que da la bienvenida, una nave única de planta rectangular donde se congregarían los fieles, y una cabecera que alberga el espacio más sagrado. Su fábrica es de mampostería, con el uso de piedra local que la integra perfectamente en el paisaje asturiano.
La Experiencia Actual: Belleza Exterior y un Interior Inaccesible
Aquí es donde la evaluación del comercio se vuelve compleja y presenta dos caras muy distintas. Por un lado, el valor positivo de la Ermita de Barredo es innegable. Su emplazamiento en un entorno natural tranquilo, rodeado de la vegetación característica de la costa oriental de Asturias, la convierte en una parada fotogénica y un lugar que invita a la contemplación.
Para los interesados en la historia y la arquitectura, poder observar un edificio del siglo XVIII tan bien conservado en su exterior es una oportunidad notable. El relato histórico sobre su reconstrucción y las antiguas fiestas patronales que se celebraban en su campa añaden una capa de interés cultural, evocando un pasado de vibrante vida comunitaria en torno a la fe.
Sin embargo, el principal punto negativo, y uno de gran peso para cualquier visitante, es su accesibilidad. Según testimonios de visitantes, la ermita permanece habitualmente cerrada al público. Esta situación limita la experiencia a una apreciación puramente externa. Aquellos que buscan un momento de recogimiento en su interior, admirar su retablo (si lo tuviera), o simplemente conocer la disposición completa del templo, se encontrarán con una puerta cerrada.
La cuestión de los horarios de misas en la Ermita de Barredo es una de las más relevantes para los fieles y, lamentablemente, la más incierta. Dada su condición de ermita rural y el hecho de que permanece cerrada de forma habitual, no parece tener un calendario de misas regulares como una iglesia parroquial.
La fiesta de Santa Rita de Casia se celebra en Barredo (Barréu) el 22 de mayo. En esta fecha especial, es costumbre que se oficie una misa, seguida de la tradicional bendición de las rosas y una procesión. Para quienes desean experimentar la ermita en su plena función litúrgica y comunitaria deben planificar su visita para coincidir con esta celebración anual.
En definitiva, la Ermita de Barredo es un bien patrimonial de indudable valor histórico y estético. Su arquitectura del siglo XVIII y su apacible localización la convierten en un punto de interés digno de una visita externa. Es un lugar perfecto para una breve parada durante un recorrido por la zona rural de Ribadesella, cerca de la popular Playa de Vega.
Sin embargo, los potenciales visitantes deben ser conscientes de su principal inconveniente: la casi nula posibilidad de acceso a su interior. Esta limitación la define más como un monumento histórico para ser observado desde fuera que como un lugar de culto activo y visitable en el día a día. La única excepción confirmada es la vibrante celebración de Santa Rita el 22 de mayo, una fecha que ofrece la única ventana real para conocer el alma completa de esta histórica iglesia asturiana.